Santo Domingo.-Ella es la estrella que tiene República Dominicana en la música clásica. Su andar a nivel internacional apoyada de su violín han convertido a la artista Aisha Syed Castro en una destacada artista clásica de la nación dominicana.
Nacida el 15 de un septiembre en Santiago, madre de dos hijos y con una fe en el cristianismo inquebrantable, la joven estrella habla de lo feliz que es siendo madre, como le ha cambiado la vida y de las cosas buenas que trae su carrera.
Segura de si misma y con la fortaleza de una madre que siempre le dijo que lo que se puede soñar se puede lograr, hoy día transita por el camino de una enorme felicidad con su esposo al que agradece a Dios por habérselo puesto en su camino.
Considerada una de las artistas dominicanas más importantes en la música clásica a nivel internacional, Aisha desde niña mostró un talento extraordinario: comenzó a estudiar violín a los 4 años, a los 11 años debutó como solista con la Orquesta Sinfónica Nacional, siendo la más joven en hacerlo.
¿Cómo comenzó tu relación con el violín y en qué momento supiste que la música sería tu camino profesional?
Inicié a los 5 años el violín, a los 8 escuché las Partitas y sonatas de J. S. Bach y me enamoré del instrumento. A los 11 me convertí por la gracia de Dios en la más joven solista dominicana en tocar acompañada de la Orquesta Sinfónica Nacional y el maestro Julio de Windt y a los 13 en la primera latina en ser admitida en la escuela de niños precoces Yehudi Menuhin School en Londres, Inglaterra. En ese punto ya sabía que la música era mi destino.






