Gran preocupación está generando entre comunitarios, visitantes y defensores del medio ambiente por la situación de la Loma de Managuá, ubicada en el municipio Bayaguana en la provincia Monte Plata, un espacio natural que durante décadas ha sido clave como fuente de agua potable tanto para la provincia esmeralda como para el Gran Santo Domingo.
Los comunitarios denuncian que el Instituto Agrario Dominicano (IAD), supuestamente con la autorización de la Dirección provincial de Medio Ambiente, estaría alegadamente interviniendo la zona con el argumento de “remozarla”.
Sin embargo, quienes conocen el lugar aseguran que esto no es viable, ya que se trata de un área virgen cuya riqueza natural no puede ser restaurada una vez afectada.
Ante esta situación, los ciudadanos han hecho múltiples llamados a las autoridades ambientales para que se trasladen al lugar, realicen un estudio de impacto ambiental y constaten por sí mismos la importancia ecológica de la loma.
También dicen que en este ecosistema habitan árboles endémicos y centenarios, algunos de los cuales, según denuncian, ya han sido talados sin contemplación, presuntamente para dar paso a la distribución de terrenos entre parceleros.
A esto se suma la preocupación por posibles intereses económicos detrás de estas acciones. De acuerdo con versiones que circulan entre los denunciantes, autoridades del ayuntamiento de la comunidad Managuá podrían estar vinculadas a movimientos de tierra en áreas donde el IAD habría hecho supuestas reparticiones.
Frente a este panorama, el llamado de la comunidad es claro: piden al Ministerio de Medio Ambiente que intervenga de manera urgente, realice un estudio de impacto ambiental y considere declarar la Loma de Manganuá como área protegida, antes de que los daños sean irreversibles.








