El director general de la Policía Nacional, mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, invitó a los miembros de la Inspectoría General a ejercer sus funciones de manera transparente y ética, tanto a nivel institucional como en la ciudadanía.
La exhortación se realizó durante un encuentro encabezado por el inspector general de la institución, general Ernesto Rafael Rodríguez García, en el que participaron 147 inspectores de distintas jurisdicciones del país.
La actividad tuvo lugar en el Club para Oficiales del Palacio de la Policía Nacional, donde se resaltó el papel estratégico de la Inspectoría en el fortalecimiento de los mecanismos de control interno y la supervisión del desempeño policial.
En su intervención, el mayor general Cruz Cruz subrayó que los inspectores ostentan una doble responsabilidad institucional, al fungir como garantes del cumplimiento normativo y, a la vez, como servidores directos de la ciudadanía, lo que demanda elevados estándares de transparencia, disciplina y trato digno.
“Ustedes representan el modelo de policía que inspira confianza en los sectores y comunidades; esa condición conlleva un compromiso permanente con la ética, la moral y el accionar correcto”, expresó el titular policial, al tiempo que reiteró la necesidad de mantener una conducta ejemplar en el ejercicio de sus funciones.
El director general enfatizó, además, la obligatoriedad del cumplimiento riguroso de las normativas institucionales, en particular lo relativo al uso adecuado del uniforme reglamentario, señalando que cualquier alteración constituye una vulneración a la identidad, disciplina y valores de la institución.
A su vez el mayor general Cruz Cruz reafirmó que la Policía Nacional avanza en un proceso de transformación institucional sustentado en la profesionalización continua de sus miembros, el fortalecimiento de la operatividad con pleno respeto a los derechos humanos y la optimización del servicio policial. En ese orden, precisó que la verdadera reforma trasciende los cambios estructurales visibles, implicando una evolución profunda en la cultura organizacional y en la vocación de servicio de cada integrante de la institución.







