El juez Franni González, de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, acogió este viernes la solicitud de las víctimas del desplome de la discoteca Jet Set para cambiar la calificación jurídica de los hechos imputados a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat.
La nueva calificación pasa de homicidio involuntario a “homicidio voluntario y golpes y heridas voluntarios por medio del dolo eventual”.
Al fundamentar su decisión, el magistrado señaló que los imputados conocían el deterioro del techo del establecimiento y habían recibido advertencias sobre las condiciones de la discoteca antes de que ocurriera el colapso.
Asimismo, consideró que las pruebas presentadas durante el juicio respaldan la tesis de la Fiscalía de que la tragedia pudo evitarse y que lo sucedido “no fue un simple accidente imprevisible”.