La directora ejecutiva de la Asociación Dominicana Probienestar de la Familia (Profamilia) expresó que los embarazos y violaciones sexuales a niñas y adolescentes, ocasionados por adultos, dejan secuelas económicas y sociales en la familia, por lo que, según la misma, deben tomarse medidas desde el gobierno para disminuir estos casos.
La doctora Magaly Caram comunicó que la mejor manera de disminuir los embarazos no deseados es continuar fomentando la educación sexual para que los niños y niñas conozcan desde edades tempranas sus derechos y deberes y de esta forma no permitan que les hagan daño.
Los directivos de Profamilia hablaron ayer en el almuerzo semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, donde la doctora Caram estuvo acompañada por Dolores Rodríguez, gerente sénior de Servicios de Salud; Myrna Flores, gerente de Programas de Género, Derechos Sexuales y Reproductivos, y Frank Cáceres, asesor demográfico.
El doctor Cáceres expresó que los embarazos de menores son un fenómeno social y responden mayormente al aglomeramiento familiar, con adultos y adolescentes durmiendo juntos en una misma habitación.
También, los entornos donde los adultos tienen relaciones sexuales sin ninguna privacidad y en los que los menores se ven involucrados se convierten en una situación de riesgo y aumentan las probabilidades de embarazos de menores.