Los avances en la medicina de trasplantes han transformado la expectativa y calidad de vida de miles de personas. En ese contexto, especialistas del Instituto Nacional de Coordinación de Trasplante (INCORT) aseguraron que muchos receptores pueden vivir durante años e incluso décadas después de ser trasplantados, mientras cientos de pacientes aún esperan un órgano.
En el caso de los niños que necesitan un trasplante de hígado, el tiempo no es su mejor aliado. Los expertos aseguran que cuando la enfermedad ha avanzado, la esperanza de vida disminuye, ya que este órgano cumple con funciones vitales para el organismo. Pero, aun así, luego de recibir el trasplante, el hígado puede amoldarse al crecimiento del menor y ajustarse a su crecimiento durante toda su vida.
En el caso de pacientes con insuficiencia renal, la diálisis puede ser una solución momentánea. Mientras que un riñón puede brindarles una esperanza de vida de unos 14 y 16 años de vida, e incluso más.
El director del INCORT, José Juan Castillos, afirmó que República Dominicana cuenta con médicos capacitados y centros especializados para realizar trasplantes de hígado, riñón, corazón, córneas, piel y médula ósea, procedimientos que ofrecen una nueva esperanza a pacientes con enfermedades graves.
Asimismo, resaltó que los trasplantes renales están cubiertos por la seguridad social y los hepáticos por la Plaza de la Salud, mientras se realizan gestiones para ampliar la cobertura a otros procedimientos de alta complejidad.







