Este miércoles, Donald Trump lanzó amenazas contra Irán de destruir puentes y centrales eléctricas en Irán por cada ataque contra barcos en el estrecho de Ormuz, a pesar de la presión por el impacto económico de una guerra que ya le ha costado a Estados Unidos más de 37.000 millones de dólares.
El reinicio de las hostilidades ha despertado preocupación por el abastecimiento de petróleo y gas, ante el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz y las amenazas de los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, de cercar los puertos de Arabia Saudita.
Este bloqueo disparó los precios del petróleo y aumentó la presión sobre Trump para buscar una salida a un conflicto que ya afecta a los consumidores estadounidenses antes de unas elecciones de mitad de mandato muy reñidas.