Las autoridades de la prefectura de Kumamoto notificaron este jueves el aumento a 34 del número de fallecidos tras el terremoto de magnitud 7.1 que afectó el suroeste de Japón el martes pasado, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate de posibles sobrevivientes.
Algunas de estas nuevas víctimas figuran siete personas que murieron a causa de una explosión ocurrida en un centro comercial de Kashima y otras ocho por el colapso de una chimenea en una planta de Nippon Paper Industries, en Yatsushiro.
No obstante, el Gobierno central mantiene de forma provisional un balance de 30 fallecidos, basado en los datos de la Policía.







