Dentro del plan presentado por el gobierno para mitigar los efectos de la crisis internacional y el fortalecimiento de la economía nacional, la mayoría de los que han hablado sobre el tema han pasado por alto un aspecto trascendental. Veamos, depurar el programa de subvención social Supérate, para ahorrarse 10 mil millones de pesos; es decir, la depuración es para sacar a quienes metieron por encima del Sistema Único de Beneficencia (SIUBEN), que era el filtro para otorgar los programas Aliméntate, Bonoluz, Bonogas y otros adicionales y ocasionales. Es evidente que lo pasaban por alto para obtener ventajas políticas, y así fue.
Por ejemplo. El programa Supérate se anunció en enero de 2021 y su primer presupuesto fue de RD$ 671,881,106 pesos. En el año 2022, el presupuesto subió a la astronómica cifra, sin justificación alguna, de RD$ 35,770 millones, es decir, no se tomó en cuenta el SIUBEN y comenzaron a meter a todo el mundo, sin calificar. En el 2023, el presupuesto fue subido a 45 mil millones, o sea, 10 mil millones más, afiliando, no por necesidad, sino para cumplir compromisos políticos. En el 2024, año electoral, el presupuesto de Supérate lo llevaron a 52 mil 4 millones, siguiendo la misma práctica de usarlo políticamente. Tras ese presupuesto, el del 2025 fue de 52 mil millones, y luego para el presente año 2026, se le asignaron 51,400 millones.
¿Qué significa esto? Que si entre el año 2022 y el actual, en vez de asignarle las sumas señaladas, le hubiesen «depurado» o restado 10 mil millones, hoy en día el gobierno tuviera los 50 mil millones que trata de conseguir llevando al Congreso Nacional la nueva pequeña reforma fiscal.
Es decir que en los últimos 5 años gastaron un dinero en gastos corrientes de subsidios a gente que no calificaba a través del SIUBEN, pero que sin embargo hoy es que se dan cuenta de que por favoritismo político y populismo hicieron un hoyo de 50 mil millones de pesos que ahora admiten era de gente que no calificaba para Supérate.